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Paseo del Siglo
El Paseo del Siglo es un recorrido ineludible para conocer parte de la materia
con la cual están hechos los rosarinos, ya que su historia se puede
entrever en el tejido que la arquitectura revela.
El Paseo del Siglo es el segmento de la antigua calle Córdoba -inicialmente,
una parte del Camino Real en dirección a esa ciudad-, que comienza en
la intersección con el aristocrático Boulevard Oroño y
se extiende ocho cuadras hacia el este, hasta calle Corrientes. Allí se
asientan decenas de edificios con historia, algunos más que centenarios.
En la esquina de Córdoba y Oroño se erigían dos magníficas mansiones, una de las cuales perteneció a la familia Staffieri, que fueron derribadas en aras de los ideales "progresistas" de las décadas del 50 y 60, que destruyeron una parte del patrimonio arquitectónico de la ciudad. En esa esquina se salvó de esta ola arrasadora el edificio de La Comercial de Rosario, el primero de estilo modernista levantado en la ciudad, que conserva todas las características iniciales.
Avanzando hacia el río por el Paseo del Siglo, al llegar a Moreno, podemos apreciar una construcción de neto estilo art decó, tanto en su interior como en la presencia exterior, obra del arquitecto Ermete De Lorenzi -quien lo construyó para obsequiarlo a sus padres-, edificio que tuvo después otros destinos menos esplendorosos a partir del golpe de estado de 1976.
Frente a la edificación De Lorenzi, la Escuela Normal Nº 2 es una muestra del neobarroco francés y su contigua Facultad de Derecho nos devela una construcción de corte grecolatino, que condecía perfectamente con la funcionalidad del Palacio de Tribunales provinciales, que fue su primer destino.
En la vereda opuesta, la mansión de la Fundación Josefina Prats cuenta con vitraux y mayólicas originales en su interior y en ella funciona una dependencia de la Universidad Nacional de Rosario. Enfrente, la Plaza San Martín (ex Plaza de Carretas) deja ver, por calle Santa Fe, el antiguo edificio de la Jefatura de Policía -que ocupa toda la manzana y donde funciona la sede local de la Gobernación y el recientemente inaugurado Patio Cívico-, coronado en su cúspide por una auriga de características particulares.
En las cuadras siguientes, desde el 1800 al 1600, de esta particular arteria, la historia de Rosario nos estará acompañando predominantemente en el estilo neobarroco francés, con todas sus características, en la franca competencia que se establece entre las mansiones de las familias forjadoras de la burguesía rosarina.
Al 1500 del Paseo del Siglo nos encontramos con tres "joyitas": la Plaza Coronel Pringles, con una interesante escultura en su centro, la Biblioteca Argentina, que cuenta con más de 180.000 ejemplares y que fue el sitio desde donde hombres de la cultura rosarina se propusieran crear el Teatro El Círculo, y con un edificio de blanco inmaculado, de gran belleza arquitectónica y escultórica, en estilo barroco francés.
En la última cuadra del Paseo nos encontramos inmersos en la psicología de los creadores de la primera posguerra, necesitados de expresarse con libertad y diversificación y sus exponentes por excelencia son dos edificios del más auténtico art decó. El de mayor altura e imponencia es el Palacio Minetti, máxima expresión de este estilo, en el que es necesario detenerse y observar minuciosamente cada uno de sus detalles, y el edificio Molinos Fénix S.A.
Al llegar al final del Paseo del Siglo nuestras expectativas quedarán colmadas con tres de las más interesantes cúpulas de la ciudad: la de la Bolsa de Comercio, la del ex Hotel Palace y la de La Inmobiliaria. Tres edificios particulares que parecen estallar en belleza hacia el cielo rosarino, casi siempre de un celeste esplendoroso.
